miércoles, 17 de octubre de 2012

Actos no impunes.: Último poema


Yo no vivo: yo ardo.
Inconciliables dos almas rivalizan en mi pecho:
un alma de ángel y otra de demonio.
En mí respiran fuego y su ardor me abrasa.
Y arden las dos con llamas, donde toco aún en la piedra,
oigo latir ambos corazones…
Siempre los dos, en todos sitios,
obsesivamente con rostros enemigos
se consumen hasta hacerme brasas.
Detrás de mí el viento,
a donde vaya,
mis huellas con ceniza cubrirá.
¿Quién podrá conocerlas?
Solitario, yo no vivo, ¡ardo!,
y mi rastro será ceniza en el sombrío infinito.
Yo no vivo, yo ardo,
yo no lloró, yo lluevo,
yo no escribo, yo destilo.
Y así todo el tiempo.
Peiu Yávorov

No hay comentarios:

Publicar un comentario